Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel

La enfermería y la prevención del cáncer de piel

El 13 de junio se celebra el Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, una iniciativa que surge con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia de la protección frente a los rayos solares y de los autocuidados. Por ello, la Academia Española de Dermatología y Venereología ha puesto en marcha la campaña “España tiene un problema de cáncer de piel”, ya que este tipo de tumores son los que se pueden prevenir con mayor facilidad y, sin embargo, uno de los más comunes en a nivel global; en este sentido, según los datos aportados por la AEDV, en el país, unas 4.000 personas desarrollan melanoma de forma anual, y cerca de 74.000 presentan un cáncer de piel no melanoma.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) la incidencia de melanoma se está viendo incrementada de forma más rápida que la de cualquier otra neoplasia maligna. Para conocer las funciones y el punto de vista de los profesionales enfermeros a este respecto hemos entrevistado a Yolanda Roldán, enfermera de la Clínica Dermatológica Internacional, del proyecto #NoTeQuemesConElSol, y a Violeta Navarro Santos, del Hospital Universitario de Fuenlabrada, en Madrid.

El proyecto #NoTeQuemesConElSol

Yolanda Roldán explica cómo surgió esta iniciativa, encabezada por el doctor Ricardo Ruiz: “Vino dada por la preocupación sobre un paciente, que fue diagnosticado de un melanoma maligno con mal pronóstico. Dicho melanoma pudo haber sido por varias quemaduras solares que había tenido el paciente a lo largo de su infancia”.

El objetivo principal que se planteó #NoTeQuemesConElSol en su fundación era el de la prevención de este tipo de cáncer en los niños. Esta enfermera lo define como: “Prevención de quemaduras solares realizando educación para la salud a los más pequeños. La infancia es la etapa más vulnerable ante la radiación ultravioleta. Los episodios de quemaduras durante la infancia y adolescencia han sido propuestos como un factor de riesgo para el desarrollo de melanoma en vida adulta. Es por ello que el objetivo principal es la prevención, haciéndolo llegar a los niños en los colegios”.

Yolanda recalca el valor de la labor formativa que este proyecto lleva a cabo, destacando que “enseñar a las personas conceptos y acciones sanitarias para que sean capaces de llevar un buen cuidado de uno mismo y de los de su alrededor” es vital para llevar a cabo dichos fines. De esta forma, afirma, “si enseñamos a los pacientes un buen cuidado de la piel y los efectos del sol sobre las personas, ellos mismos podrán prevenir enfermedades”.

El papel de la enfermería en la prevención del cáncer de piel

Ambas profesionales destacan la labor de los enfermeros en la protección frente a esta dolencia. La proximidad con el paciente y el trabajo que realizan en cuanto a educación para la salud, sobre todo en lo referente a la resolución de dudas acerca de los efectos, tanto positivos como negativos, del sol en la piel, son factores fundamentales a este respecto: “Tenemos la ventaja  de que podemos ver este tipo de cáncer. Esto nos permite consultar ante cualquier mancha que encontremos sospechosa, que no teníamos o que haya crecido”, asevera Violeta.

“Nosotros, como profesionales, enseñamos qué se debe hacer para evitar la aparición de cáncer de piel. El enfermero está considerado como el profesional para la salud más cercano y al que se le pueden plantear todas las dudas. Nosotros debemos ser capaces de dar respuesta, o de derivar si no podemos hacerlo. Hay que educar a la población en este campo,  para evitar exposición solar y enseñar cómo se debe de proteger. También formamos a la población en cómo debe realizarse la autoexploración y a reconocer signos de alarma de las manchas solares”, asegura esta profesional.

Esta enfermera relata que a diario en su consulta atiende a pacientes con cáncer de piel melanoma y no melanoma, pero destaca que la población está cada día más concienciada sobre este tema, gracias, en parte, a las campañas que abundan en los medios de comunicación.

“Son los profesionales de enfermería los que deciden muchas veces el que vaya un paciente a visitar a su dermatólogo por ver algún cambio en la piel del paciente”, añade, en este sentido, Yolanda Roldán.

Medidas para la prevención

La principal medida de protección contra el cáncer de piel es no exponerse a la radiación ultravioleta procedente del sol, especialmente durante las horas centrales del día; en caso de dicha exposición sea necesaria, hacerlo con gafas de sol, gorros que cubran la cabeza y aplicándose protector solar.

A propósito de las cremas solares, Violeta Navarro establece una serie de recomendaciones para que su aplicación sea adecuada, como el empleo 30 mililitros de protector en cada uso, utilizarlo media hora antes de que se produzca la exposición y renovarlo cada 2 o 3 horas, tanto en verano como en invierno, aplicarlo en toda la piel que no esté protegida por la ropa, ya que partes como el dorso de la mano y las orejas suelen olvidarse, además de no usar una crema de factor de protección inferior a 30 y conocer de forma correcta el fotoprotector que se está empleando.

Además, vestir ropa oscura, que ayuda a aislar la piel de los rayos dañinos del sol, no tomar baños solares en cabinas de rayos ultravioleta y la autoexploración para detectar la presencia de lunares extraños, según especifican desde #NoTeQuemesConElSol, “utilizando la regla ABCDE (Asimetría, Borde, Coloración, Diámetro y Evolución)”,  y consultar al dermatólogo en caso de estos aparezcan.

Fomento de campañas preventivas

Gracias a iniciativas como el Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel la población ha asumido un mayor grado de concienciación sobre este tema. “Los medios de comunicación están siendo muy importantes en este aspecto, gracias a las campañas que se hacen siempre antes del verano”, asegura Violeta.

Esta enfermera hace hincapié en el hecho de que es de vital importancia empezar a concienciar sobre el cáncer de piel desde la infancia. Además de los profesionales enfermeros, o el ámbito sanitario en general, como las áreas de Pediatría, desde el propio entorno familiar de los más pequeños, explicando a los padres cómo y cuándo pueden ir los niños a la playa, ya que es muy peligroso exponer a los bebés al sol, hacer entender la importancia que tienen las quemaduras solares, cómo esto puede incidir en tener un melanoma y el peligro que entraña acumular radiaciones solares para desarrollar otros tipos de cáncer solar, y en el escolar, debido a que la población infantil pasa muchas horas en los colegios. “aunque los padres pongan protección solar antes de salir de casa cuando llegan al recreo habría que reponerla, porque la mayoría de los patios están al aire libre. Sería bueno realizar campañas en los colegios para concienciar a los niños y a los profesores”, destaca Violeta.

Por su parte, desde el proyecto #NoTeQuemesConElSol, añaden que cualquier medida que incida en la prevención del cáncer de piel se debe tener en cuenta, ya que “es importante saber que muchas veces se han encontrado otro tipo de cánceres, gracias a la detección del cáncer de piel”, concluyen.

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