«Los enfermeros tienen un papel relevante en el tratamiento del dolor infantil, son los que conocen la evolución del paciente»

El pasado 2 de febrero, el Hospital La Paz, ubicado en Madrid, organizó la segunda edición de la Jornada Nacional sobre el Dolor Infantil, y hemos hablado con Raquel Torres, enfermera del centro y una de sus participantes, con la ponencia titulada «Utilidad de la distracción».

Nos comenta los detalles del citado evento y de su intervención, clasificada dentro del programa como una de las actividades no farmacológicas contra el dolor infantil, otras técnicas a este respecto, y el papel de los profesionales enfermeros en este campo.

Pregunta: La Jornada Nacional sobre el Dolor Infantil alcanza su segunda edición, ¿cómo surgió la idea de organizar un evento de este tipo?

Respuesta: Surge de la necesidad de unir, en una jornada, a profesionales especialistas en dolor infantil de toda España para aprender de lo que nos puedan enseñar los demás.

P.: ¿Qué objetivos se plantean con la organización de estas jornadas?

R.: Compartir experiencias y  aprendizaje del trabajo de diversos grupos de profesionales para obtener nuevas ideas para la práctica diaria.

P.: ¿Qué valor tienen este tipo de eventos como punto de encuentro entre profesionales especialistas en el tratamiento del dolor infantil?

R.: Un valor imprescindible. Estos eventos aportan una visión de conjunto al ver el trabajo multidisciplinar y nos señalan la importancia de la coordinación entre profesionales para el trabajo con los pacientes de dolor.

P.: La temática del evento es muy variada, desde la valoración del dolor crónico al empleo de fármacos coanalgésicos. Desde su punto de vista como enfermera, ¿qué aspectos del tratamiento de dolor infantil son los más relevantes?

R.: Me parecen relevantes todos. Pienso que necesitan de esa cohesión entre ellos para que el tratamiento integral del paciente funcione.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en dichos cuidados?

R.: Un papel muy relevante y lleno de autonomía, ya que los enfermeros son los que conocen la continuidad y evolución del paciente respecto a todo lo relacionado con el campo del dolor, y pueden realizar intervenciones no farmacológicas continuas, que potencien el efecto de los fármacos que se administran.

P.: ¿Se requiere algún tipo de formación específica para tratar el dolor infantil?

R.: Sí, la valoración del dolor infantil es muy complicado y se necesitan conocimientos específicos para realizarlo de una forma adecuada, atendiendo no solo a parámetros fisiológicos o a medidas conductuales. Se tiene que tener en cuenta una visión más integral del paciente y las habilidades sociales necesarias para que la familia y el resto de los profesionales se impliquen también en dicha valoración, con la finalidad de que no se escape ningún detalle que pueda interferir en el tratamiento.

P.: Su ponencia, «Utilidad de la distracción», se engloba en la temática del tratamiento no farmacológico del dolor crónico infantil. Háblenos de ella, ¿qué valor tiene esta práctica en dicho tratamiento?

R.: Las medidas no farmacológicas aportan un valor añadido al tratamiento del dolor ya que son económicas, no tienen efectos secundarios, son relativamente fáciles de entrenar y disminuyen los requerimientos analgésicos.

P.: Desde su perspectiva, ¿qué otras prácticas no farmacológicas son las más destacadas para el abordaje del dolor infantil?

R.: Casi todas las medidas no farmacológicas incluyen, en cierta medida, el empleo de la distracción. Aunque habría algunas tales como la succión no nutritiva o el empleo de sacarosa en los recién nacidos, que no utilizan la distracción como tal, pero que sí producen la secreción de endorfinas que intervienen en la respuesta analgésica.

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