¿Por qué es más seguro que los niños viajen a contramarcha?

Hemos hablado con Armando Bastida, enfermero pediatra, para que nos explique los beneficios de que los más pequeños vayan a contramarcha en los coches el máximo tiempo posible. Además, este profesional es responsable del blog Armando Bastida Enfermero de Pediatría, en el que ofrece información de garantías y segura sobre su especialidad a los padres.

Nos comenta aspectos de su publicación, otras formas de que los niños viajen seguros en los vehículos, el papel de la enfermería en la seguridad vial y la importancia de la concienciación que tiene este tema para la sociedad.

Pregunta: ¿Cómo surgió la idea de comenzar a escribir un blog enfermero sobre salud infantil?

Respuesta: En realidad, hace ya casi 10 años que escribo, como padre sobre todo, y poco a poco fui añadiendo mi experiencia en pediatría a medida que fui entrando a trabajar en esa parcela. Al estar escribiendo en un portal web llamado Bebés y más con millones de lectores cada mes, durante años, acabé juntándome con más de 3.500 publicaciones con noticias e información para madres y padres.

Esta experiencia me sirvió para empezar a escribir en mi propia página, y sobre todo para iniciar un proyecto con otros profesionales de la salud, una especie de equipo multidisciplinar online, para madres y padres, que se llama Criar con Sentido Común (www.criarconsentidocomun.com).

P.: ¿Qué objetivos se planteó con el blog?

R.: Mi mayor objetivo es siempre tratar de dar información válida, derribar mitos, y en cierto modo explicar cómo parece que son los bebés. Llevamos tanto tiempo dándoles la espalda que siguen existiendo mitos sobre su alimentación y su cuidado, como que cogerlos en brazos es malo, que si les damos mucho cariño los podemos malcriar, o en el caso de las mujeres, que si amamantan más de doce meses les están haciendo un mal a sus hijos, porque la leche ya no alimenta.

Y todo esto lo hago desde mi doble posición de enfermero de pediatría y padre de tres hijos, con la experiencia de ambas cosas.

P.: La temática de las entradas es variada. Una de ellas fue sobre la conveniencia de que los niños viajaran a contramarcha en los coches. Desde su punto de vista profesional, ¿por qué es más seguro que los niños viajen de este modo?

R.: Es una de esas cuestiones que uno jamás se había planteado pero que tiene todo el sentido del mundo. Cuando mi hijo mayor era pequeño, de eso hace once años, nos decían que a partir de los 9 kilos ya los podíamos girar. Y lo hacíamos porque además parece que les gusta más estar mirando hacia adelante.

Sin embargo, el riesgo es más que evidente. El hecho de que nosotros de pequeños fuéramos sin sillita, y de hecho sin cinturón, nos hace creer que al usar los Sistemas de Retención Infantil (SRI) ya van seguros. Pero no es del todo así, porque aún podrían ir más seguros yendo a contramarcha.

Y es que el tamaño de la cabeza de los pequeños, en un accidente, multiplica su peso pudiendo ser esto muy peligroso, porque su cuello tiene mucha menos fuerza que los nuestros. Es decir, en proporción, la cabeza de un niño pesa más, y el cuello tiene menos fuerza. Esto hace que en una colisión corran un riesgo más que evidente.

Ahora, con las sillas a contramarcha se está viendo algo sorprendente: en un accidente con múltiples personas en un coche, los niños que van al revés suelen ser los que salen siempre mejor parados.

En los países donde se utilizan desde hace años, los datos de morbimortalidad infantil en accidentes de coche se han reducido a niveles bajísimos, y esta es una gran noticia.

P.: Además de la silla y de esta forma de viaje, ¿qué otras precauciones se pueden tomar para que los niños viajen más seguros?

R.: El SRI es muy importante, obviamente, y habernos leído bien las instrucciones de montaje para que vaya bien en el coche. Además, debemos evitar que haya cosas sueltas en el vehículo, es decir, que en caso de accidente no empiecen a volar cosas en el coche que puedan ser causantes de lesiones.

Luego entrarían todas las cuestiones que más conocemos: que el coche esté en buen estado (ruedas, amortiguadores, frenos, etc.) para que responda en caso de emergencia, revisiones pasadas, que descansemos cada cierto tiempo, y no tener prisa.

Niños, carretera y prisa son tres conceptos que no concuerdan.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en la seguridad vial de los niños?

R.: Somos uno de los agentes de salud que más ve a los bebés, niños y familias en sus primeros años. Aunque en realidad no es algo que nos corresponde mencionar, porque no entra dentro de nuestras funciones (no recuerdo que en la universidad nos hablaran de los SRI), a menudo los padres nos preguntan, y al final no es más que añadir un consejo sobre riesgos para la salud, de tantos que mencionamos en el día a día.

En este sentido es clave saber dónde podemos derivarlos, o en qué páginas pueden buscar información. Yo suelo explicar lo importante que es que viajen a contramarcha hasta al menos los cuatro años, y entonces les doy enlaces como acontramarcha.com o el grupo de Facebook A contramarcha salva vidas, para que se informen bien de qué sillas son las más adecuadas.

P.: ¿Cree que la población está suficientemente concienciada con este tema?

R.: Sinceramente, creo que no. Por un lado, son dispositivos que no son precisamente económicos, y esto dificulta un poco su adquisición. Además, tienden a ser voluminosos, y hay que escoger bien cuál se adapta más a cada vehículo. Pero a esto hay que añadir algo importante: se siguen haciendo comparativas de las mejores sillas para bebés y niños, y se comparan sillas a favor de la marcha.

Las autoridades deberían empezar a hacer mucha más difusión de esta información y de estos dispositivos, porque mucha gente cree que «si no se exigen por normativa será que no son tan importantes».

P.: Como enfermero, ¿qué medidas cree que se deberían tomar para sensibilizar a la población sobre la conveniencia de que los niños viajen a contramarcha?

R.: Pues todas las medidas que se adoptan para concienciarnos de lo importante que es que los niños viajen lo más seguros posible: campañas informativas, cambios de normativas, difusión en los medios de los datos, etc. En definitiva, que los padres vean que las autoridades se toman en serio el tema con recomendaciones claras al respecto.

Además, pensando en la posibilidad de que algún día vivamos en un país que vela por la seguridad de todos los niños, podrían desgravar de alguna manera impuestos al comprar estos dispositivos: que sean más económicos, que los padres recientes reciban un «cheque-bebé» con descuento para comprar estas sillas, que se informe bien de sus características, volumen, funcionamiento, etc.

Vamos, que la información llegue de arriba y no tanto de otros padres y madres (que está bien, pero no es el ideal), y que estos tengan facilidades al comprar estas sillas, de modo que el dinero no sea un impedimento para que cualquier bebé o niño viaje seguro, incluso en ciudad.

  1. El corte ingles insiste en que no ha cambiado la normativa y por tanto se pueden seguir comprando sillas a favor de la marcha..
    Fue alucinante escuchar al encargado de planta de bebés dar lecciones sobre este tema con varias y trabajadoras escuchando para que supieran argumentar la siguiente vez que un cliente les dijera que por ley nos habían informado (mi enfermera de pediatría en este caso) sobre la obligatoriedad de la contra marcha hasta los 2 años..

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