«Los profesionales de enfermería son los que están siempre al lado del paciente»

El Hospital Universitario La Fe, ubicado en Valencia, ha puesto en marcha un proyecto de humanización, en colaboración con la Fundación Juegaterapia, que consiste en la decoración del TAC y la sala de espera del Área de Radiología de Urgencias Infantiles con motivos de animales y hábitats selváticos.

Hemos hablado con Hipólita Hernández Mocha, enfermera del centro valenciano, especialista en Radiología, sobre esta iniciativa, los beneficios de la humanización en los pacientes y los múltiples proyectos humanizadotes del hospital.

Pregunta: ¿En qué consiste el proyecto de humanización del Área de Radiología de Urgencias Infantiles del Hospital La Fe?

Respuesta: Normalmente, el TAC es una sala que impresiona mucho a los niños por su forma y tamaño. El personal de Radiología Pediátrica conocía, a través de las redes sociales y prensa, la decoración de las salas de TAC del hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, pero desconocíamos cómo gestionar el tema.

Entonces nos enteramos de que una organización que actúa en el ámbito hospitalario infantil (Juegaterapia) había decorado con anterioridad la sala de hospitalización de Oncología Pediátrica del Hospital La Fe.

A través de las redes sociales, me pongo en contacto con ellos, a principios del año 2016. La petición que les planteo es decorar el TAC con motivos infantiles, algo que les parece una muy buena idea y me remiten a la Unidad de Comunicación del Hospital, que acoge la idea muy positivamente y me ayudan a gestionar con las diferentes jefaturas del área cómo llevarlo a cabo.

Marta Segarra, adjunta de Enfermería del Área de la Imagen, que acaba de tomar posesión del cargo, se implica en el proyecto y se acuerda decorar también la sala de espera de Radiología de Urgencias Pediátricas.

Y así, en julio de este año, tenemos una selva en el TAC Pediátrico y una sala de espera en Radiología de Urgencias amable y relajada.

P.: ¿Qué objetivos se plantea?

R.: El objetivo principal es crear unos espacios amables y relajantes para cada paciente, con el fin de lograr una colaboración activa del mismo y minimizar la ansiedad que el entorno y la exploración le producen. Además si el niño no siente temor, está relajado y distraído por la ambientación, evitamos en muchas ocasiones el uso de procedimientos anestésicos.

P.: ¿Qué importancia tiene la humanización en los cuidados infantiles?

R.: El hospital puede, en muchos casos, parecer un lugar hostil, o al menos así lo perciben en muchas ocasiones los niños. Poder distraerles y hacerles vivir la experiencia como un juego les ayuda a ver el hospital y al personal sanitario con menos temor.

P.: ¿Ha podido observar efectos positivos en los pacientes? ¿Cuáles?

R.: Los niños, en general, se quedan con la boca abierta cuando entran a la sala y ven lo que hay. Si además aderezamos el procedimiento con una historia, que enlaza con la decoración, viven la experiencia de una forma más positiva y son capaces de imaginar una aventura mientras están subidos en la canoa a la que se asemeja la mesa de exploración.

De todas formas, es pronto para sacar conclusiones. Con el tiempo podremos cuantificar los resultados.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en la humanización?

R.: Los profesionales de enfermería son los que están siempre al lado del paciente. De ahí la importancia de nuestra implicación activa en la humanización con el fin de dar un sentido holístico a los cuidados que ofrecemos.

P.: Las noticias, jornadas y proyectos sobre humanización están proliferando en los últimos tiempos, ¿a qué cree que se debe esta tendencia “humanizadora”?

R.: Personalmente, creo que hay una tendencia hacia la participación activa del paciente en todo el proceso de su problema de salud y tratamiento. El ingreso en el hospital supone una ruptura con su vida habitual y hay que tratar que el impacto emocional y familiar sea lo más leve posible.

P.: ¿Qué otros proyectos de humanización tiene en marcha el hospital?

R.: Se está llevando a cabo la decoración de diversas áreas de hospitalización y salas de diagnósticos y tratamientos.

Recientemente, también se ha inaugurado El carrer de L’Oceanogràfic (La calle del Oceanográfico), cerca del área de Radiodiagnóstico Pediátrico, con fotos y dibujos de animales del parque del mismo nombre.

Otra iniciativa es La bomba viajera, una iniciativa de la Unidad Domiciliaria Pediátrica para el tratamiento de quimioterapia domiciliaria.

Can de la mano es una bonita iniciativa que incluye la terapia asistida con animales, iniciada en Oncología Pediátrica y que se ha extendido a la Unidad de Lesionados Medulares.

Hay otro proyecto en marcha por parte de Juegaterapia que es la creación de un jardín o zona de recreo en las terrazas del hospital: El jardín de mi Hospi.

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