La diabetes y las enfermedades cardiovasculares multiplican el riesgo de ahogamiento

Todos los veranos la alerta por los casos de ahogamiento llena los medios de comunicación. Hay que recordar que la mayoría de estos casos se pueden evitar con un
adecuado protocolo antiahogamientos y con una mayor campaña de información para los bañistas.

Los últimos datos señalan que el 44,8% de las víctimas de ahogamiento son personas de más de 65 años. Según David Curto, jefe de la Gestión Asistencial de Sanitas Mayores, las enfermedades cardiovasculares y las metabólicas, como la diabetes, multiplican la posibilidad de sufrir un ahogamiento en piscinas, ríos o mares.

Los síncopes, bajadas de tensión y mareos pueden estar directamente relacionadas con los problemas cardiovasculares, al igual que la pérdida de conciencia. La diabetes puede producir puede provocar una hipoglucemia, lo que igualmente derivaría en mareos. Si los propios enfermos no conocen sus limitaciones, ponen en grave riesgo su salud.

Por otra parte, la forma física también es un factor muy importante. Una persona que no tenga una buena forma, a la hora de ponerse a nadar puede sufrir un calambre o una contracción muscular, por lo que se aconseja nadar en zonas poco profundas o si se tiene dificultad para moverse dentro del agua puede andar por las orillas o las zonas en las que se haga pie.

¿Cuáles son las principales causas de ahogamiento?

Las principales causas, según lo que Curto ha señalado, son los golpes de calor relacionados con las altas temperaturas y a una indebida exposición al sol; las “enfermedades crónicas” que derivan en hipoglucemias o mareos y fatigas y, por último, la errónea percepción de las personas mayores de sus límites en cuanto a su propia forma física.

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