«Los profesionales enfermeros tenemos un papel primordial en el cuidado de las heridas crónicas»

Entrevistamos a Juan Francisco Jiménez García, enfermero del Distrito Sanitario Poniente de Almería, que ha sido recientemente acreditado con el nivel de Excelente por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía por su labor en el tratamiento de pacientes con heridas crónicas y complejas.

Nos habla de su trabajo, de los tratamientos que requieren este tipo de lesiones y de las medidas que se deberían tomar para dar mayor visibilidad a estas dolencias y a los profesionales que las investigan.

Pregunta: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en el cuidado de las heridas crónicas y complejas?

Respuesta: Los profesionales enfermeros tenemos un papel primordial en el cuidado de las heridas crónicas, nuestra labor es vital para que este grave problema llegue a buen puerto y no se eternicen. Los enfermeros hemos ido adquiriendo los conocimientos, habilidades y actitudes para manejar este grave problema de salud. Este aumento de conocimientos ha venido por una mejora en la formación académica (tanto en el grado, como en los másteres y doctorados) como por la experiencia profesional. Todo esto ha mejorado notablemente el nivel de competencias que hemos desarrollado.

Era necesario, ya que la sociedad nos demanda, cada vez más, un mayor y mejor cuidado por el envejecimiento, la cronicidad y la dependencia; requiere mayores expectativas en cuanto a accesibilidad y personalización de los cuidados y por ello el sistema sanitario se crea la necesidad de reorientar los servicios hacia una mayor eficiencia.

Sin duda, los profesionales enfermeros estamos cualificados para asumir el rol principal en el cuidado de las personas que sufren y padecen heridas crónicas y complejas.

P.: ¿Qué tipo de heridas y qué tratamientos son los más habituales en los pacientes?

R.: A finales de mayo y primeros de junio 2015, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, través de la Estrategia de Cuidados de Andalucía (#PiCuida), puso en marcha la figura de la Enfermera de Práctica Avanzada en Heridas Crónicas Complejas (EPA-HCC).

Una de las estrategias a desarrollar a través del Plan Integral de Cuidados en Andalucía es el problema de salud de los pacientes que padecen heridas crónicas complejas, como úlceras por presión y otras lesiones relacionadas con la dependencia, úlceras de la extremidad inferior (lesiones pie diabético, úlceras arteriales, úlceras venosas) lesiones neoplásicas, etc., que afectan a casi un 1% de la población mundial, con unos costes asociados de entre un 2 y un 4% de los gastos sanitarios; en España estaría por encima de los 500 millones de euros anuales.

Ante estos datos globales y nacionales, desde el PICUIDA una de las primeras medidas llevadas a cabo fue conocer la prevalencia que teníamos en los diferentes puntos donde se estableció la EPA-HCC (Distrito Sanitario Poniente de Almería, Área de Gestión Sanitaria de Serranía de Ronda, Área de Gestión Sanitaria de Jaén Norte-Nordeste) para poder identificar, entre otros, el número total de pacientes con diferentes heridas crónicas o la prevalencia de estas.

Tras los dos cortes de prevalencia ya realizados hasta la fecha, hemos podido observar que las heridas crónicas más frecuentes se dividen en dos grandes grupos, por un lado las lesiones relacionadas con la dependencia (LRD), como úlceras por presión, lesiones cutáneas asociadas a la humedad y lesiones por fricción, y las lesiones en extremidad inferior, identificándose como más comunes las úlceras venosas y úlceras diabéticas (neuropáticas, isquémicas, neuroisquémicas).

En cuanto a los tratamientos podría decir que son muchos y variados, siempre pensando en la causa y cómo poder revertirla, fijándonos en aquellas barreras que impiden o limitan el proceso normal de cicatrización, como podrían ser el tejido desvitalizado, la inflamación e infección, el control de exudado y la estimulación del tejido epitelial.

Para ello pretendemos siempre en primer lugar identificar la causa de la lesión con la historia clínica, la observación y palpación, además de diferentes pruebas exploratorias (toma de pulsos, índice tobillo-brazo, probe-to-bone, monofilamento de Semmes-Weistein, diapasón de Ryder-Seiffer) junto con características clínicas de las lesiones. Una vez realizado el diagnóstico se aplica el tratamiento, para el que disponemos de un gran arsenal de materiales y productos.

Los diferentes tratamientos varían mucho en función del tipo de lesión, de las características de las diferentes úlceras y los diferentes diagnósticos. No existe una norma rígida ni exacta para cada paciente o tipo de lesión, ya que se va variando en función de muchas variables existentes y en función de las fases de cicatrización en la que se encuentren.

P.: El tratamiento de este tipo de lesiones está siendo abordado en tres centros de Andalucía, ¿cree que debería hacerse extensible a toda la Comunidad Autónoma?

R.: Te contestaría con un sí rotundo, pero quiero explicar los diferentes motivos y argumentos de esta respuesta.

Cuando se puso en marcha este proyecto desde el PICUIDA, desde el equipo EPA-HCC formado por un coordinador y cuatro miembros más, hemos tenido siempre presente trabajar duro, ser constantes, eficaces y demostrar la efectividad de dicha figura en Andalucía.

Sabemos que a nivel nacional no hay nada similar y que muy pocos países tienen establecida la figura de EPA-HCC, por lo que al no tener referencias similares previas en España, cada paso que damos se estudia, se analizan las situaciones complejas, comparamos y evaluamos los datos científicos y realizamos una práctica reflexiva.

Hemos querido conocer qué opinan más de 300 profesionales de enfermería de Andalucía, que trabajan con una población que superan los 707.814 habitantes, acerca de la figura de la EPA-HCC con un cuestionario de expectativas. En él se planteaban una serie de preguntas y entre ellas queríamos saber que le podría aportar la EPA-HCC en su práctica diaria.

Nos sorprendieron algunas de sus respuestas, ya que la mayoría decía que querían tener a una persona referente, que le ayudase en la resolución de dudas tanto en prevención como en tratamientos, que le ayudase a adquirir nuevas técnicas en el manejo de heridas, que se unificaran criterios, que le sirviésemos para formar a todos los profesionales, para aumentar conocimientos, disminuir la variabilidad. En resumen, a mejorar, al fin y al cabo.

La figura de la EPA-HCC en Andalucía adquiere, realiza, desarrolla y evalúa una serie roles para mejorar la situación de la población afectada por las diferentes heridas crónicas.

Actúa con un rol de consultor, ante pacientes con heridas crónicas con evolución especialmente tórpida, ante la incapacidad para realizar un procedimiento de enfermería en su contexto asistencial, ante dudas sobre el criterio o pautas a seguir o ante cualquier situación que el profesional considere y justifique la consulta de la EPA-HCC.

En un año y medio hemos tenido un total de 546 registros en agenda, hemos recibido 143 correos electrónicos, más de 640 llamadas telefónicas, más de 680 consultas directas, hemos realizado más de 160 consultas a domicilio y más de 40 consultas a residencias sociosanitarias.

En cuanto al rol de formador, hemos formado a 671 enfermeros, 251 auxiliares de enfermería, 9 fisioterapeutas en diagnóstico y clasificación de LRD, a 683 profesionales de enfermería en actualización y manejo de las LRD, a 530 en cuidados de las personas con úlceras en extremidad inferior y a 90 profesionales de diferentes residencias sociosanitarias de la Junta de Andalucía en el cuidado del pie diabético. Todo esto en tan solo un año.

A nivel clínico, hemos atendido derivados por los diferentes profesionales hacia los EPA-HCC, un total de 293 pacientes, principalmente han sido con úlceras por presión, úlceras venosas, pie diabético y úlceras arteriales, entre otras.

Desde el punto de vista del rol como investigador, en tan solo un año, hemos realizado un total de 8 ponencias en congresos internacionales, 3 en congresos nacionales, hemos realizado un total de 74 comunicaciones en congresos internacionales y formamos parte de dos proyectos de investigación e innovación.

En cuanto al rol de docencia y publicaciones, hemos realizado en este último año más de 607 horas lectivas en cursos, hemos realizado ocho seminarios en universidades andaluzas, hemos sido tutores de 31 alumnos de Enfermería, se han coordinado a 50 alumnos, se han revisado cinco proyectos de fin de grado y se ha formado a un EIR. También hemos publicado dos capítulos de un libro de heridas crónicas y se han presentado tres publicaciones en revistas nacionales.

En junio del 2016 se incorpora un nuevo enfermero como EPA-HCC, perteneciente al Distrito Sanitario Granada-Metropolitano, y estamos convencidos que serán muchos más los que se vayan incorporando.

Son datos más que suficientes para seguir apostando, invirtiendo para intentar hacer extensible esta figura de la EPA-HCC y que se pueda beneficiar toda la población andaluza que sufre heridas crónicas complejas.

P.: Recientemente ha sido acreditado con el nivel Excelente por la Agencia de Calidad Sanitaria, ¿cómo ha vivido ese momento?, ¿qué ha supuesto para usted?

R.: Previa a esta última acreditación, estoy acreditado por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía, también con nivel excelente, como enfermero de Atención Primaria en el año 2010, como enfermero para el seguimiento protocolizado del tratamiento farmacológico individualizado de pacientes con diabetes en el año 2014 y recientemente acreditado también con nivel excelente como enfermero de práctica avanzada en heridas crónicas complejas.

Este momento ha sido duro e intenso, supongo como el ocasionado a cualquier profesional que decide acreditarse en la ACSA. Ha sido una dedicación de tardes, noches e incluso fines de semana, ya que quería acreditarme en muy poco tiempo, lo que me ha supuesto un sacrificio extra.

Para mí, el acreditarme a través del organismo regulador que marca los estándares de calidad en Andalucía (ACSA) es una mejora continua en mi práctica clínica, en el trabajo en equipo, en el desarrollo, motivación e implicación de todos los profesionales. Me ha ayudado a detectar mis debilidades y reforzar las fortalezas aumentando las oportunidades, mejorando el trabajo basado, como debe ser, en la mejor evidencia científica, aumentando la eficiencia y eficacia de cara a los pacientes, siendo además un reconocimiento externo a mi labor asistencial.

P.: ¿Cree que se debería fomentar el estudio de las heridas crónicas y complejas?

R.: Sí. De hecho, así se está haciendo. Recientemente he asistido a la X Escuela de Verano del GNEAUPP, donde hubo una ponencia en la que se habló de las diferentes alternativas que hay en España para la formación en heridas crónicas.

En ella se habló de una formación continuada postgrado a cargo de centros públicos y de empresas del sector, y una formación como Especialista Interno Residente, ya que esta es muy escasa o nula. En cuanto a la formación postgrado universitaria existen diferentes títulos propios y títulos oficiales. La formación en heridas crónicas está creciendo en cuanto a diplomas de especialización, diplomas de postgrado y másteres.

P.: ¿Qué medidas cree que se deberían tomar para promocionar esta investigación y dar mayor visibilidad a los profesionales?

R.: Seguir promocionando la formación, siendo ésta básica y primordial para la mejora en los cuidados a los pacientes con heridas crónicas, mejor comunicación entre los diferentes profesionales sanitarios a nivel interdisciplinar, multidisciplinar e internivel para una continuidad asistencial, mayor calidad en los cuidados, promocionar, facilitar y premiar la labor de la investigación por parte de los profesionales.

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