Raquel Dengra, la enfermera que salvó la vida a un hombre en parada cardíaca en plena calle

Entrevistamos a Raquel Dengra Torres, la enfermera recién graduada en la Universidad Francisco de Vitoria que realizó el masaje cardíaco y la respiración boca a boca a un hombre de 70 años que se desvaneció en plena calle, como ya contamos en Diario DICEN en esta noticia. Raquel nos cuenta su experiencia, cómo ha podido abrazar, finalmente, a Gustavo, el hombre que salvó, cómo está viviendo la repercusión mediática que ha tenido este hecho y el cariño, no solo de su familia, sino también de gente anónima, que está recibiendo por su intervención.

Pregunta: Cuéntanos cómo se produjo el suceso. 

Respuesta: Lo que pasó fue que yo vi a una persona desplomada en el suelo, y había mucha gente alrededor que estaban intentando hacer algo por él. Cuando yo llegué intento estimular a este hombre, y no respondía, con lo cual ya empecé a hacer el algoritmo, me puse en su cabeza y a tomarle el pulso, y no tenía, así que empecé a hacerle el masaje cardíaco y la respiración boca a boca. Mientras estaba haciéndole el masaje, pasaba una ambulancia por la misma calle, y la gente la paró, y al verme hacer la maniobra vinieron corriendo a ayudarme. Bajaron el técnico, el médico y la enfermera, monitorizaron al hombre, que estaba en fibrilación ventricular. Después de tres desfibrilaciones recuperó el pulso. Y así fue.

P.: ¿Cómo viviste ese momento?

R.: En el momento no pensaba absolutamente en nada, no me salía pensar ni razonar, simplemente seguir mi instinto y mis conocimientos. Lo que es la vocación de enfermería, vamos.

P.: Gustavo, el hombre que salvaste, y tú sois vecinos, ¿has vuelto ha verlo después del suceso?

R.: Lo vi justo ayer por primera vez ya consciente y bien, porque lo visité dos veces: una vez en la UCI, cuando estaba en coma, y luego en planta, cuando ya estaba más o menos bien, pero aún presentaba algo de delirio, de somnolencia… Ayer me pasé por su casa, y nos pudimos abrazar y todo.

P.: En unos días has pasado de ser una estudiante anónima de Enfermería a ocupar una gran atención mediática especializada, ¿cómo lo has afrontado?

R.: Ha sido sobrecogedor. Sentía que no merecía tanto bombo, porque creo que los sanitarios en general hacemos ese trabajo todos los días, y no solo en una urgencia, que es mucho más espectacular, porque en un segundo tienes que actuar. Pero me parece mucho más valioso incluso el despertarte cada día e ir a un hospital a cuidar de la gente, y no llama tanto la atención.

Claro que me parece genial todo el reconocimiento que he tenido, evidentemente. Ha sido increíble, me ha encantado, pero sí que me ha hecho reflexionar sobre ello, sobre cómo te reconocen en un momento dado la actuación rápida, pero también el día a día es importante.

P.: ¿Cómo ha reaccionado tu entorno familiar y de amistades ante tu intervención y la repercusión que ha alcanzado la noticia?

R.: La verdad es que he recibido muchísimo cariño. Hay gente que antes de que hiciera esto me quería mucho, pero después, claro, la gente está orgullosa. Ha sido increíble, y no solo de mi entorno. He sentido el cariño de desconocidos. Ya en el momento, en la calle, cuando le hice el masaje cardíaco, la gente que estaba alrededor empezó a aplaudir, hubo gente que se acercó a mí para abrazarme, para preguntarme si necesitaba tomar algo, para decirme que me habían visto desde el principio… Gente que no me conocía de nada, y se acercó para hablar conmigo, para apoyarme, y eso me pareció muy bonito. Gente desconocida se volcó en una causa, fue muy bonito.

P.: ¿Cómo te han preparado tus estudios para encarar esa situación?

R.: Con el grado de Enfermería, en mi facultad especialmente, hacemos un curso de soporte vital avanzado. Durante los cuatro años de carrera tenemos varias semanas de preparación, y lo que pasó fue que, precisamente el día que hice el examen final de todo este curso, fue el anterior a que yo me encontrara a este hombre en la calle.

P.: La Policía Municipal de Madrid va a premiarte por tu intervención, ¿cómo recibiste la noticia?

R.: Me llamaron de la comisaría para decirme que se iba a realizar un informe, para contactar con los que hubiéramos participado en la reanimación. Me pidieron permiso para ponerme como una de las partes principales. Me dijeron que me volverían a llamar para explicarme cuándo tenía que ir y qué tenía que hacer, pero no me han vuelto a llamar.

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