«Los profesionales de enfermería son una parte fundamental en la humanización»

Hemos hablado con Juan Carlos Miranda, enfermero del Hospital Costa del Sol, en Marbella, y responsable del blog Enfermero de Urgencias, sobre la importancia de la humanización en el ámbito sanitario en general, y haciendo énfasis en las unidades de urgencias.

Según este enfermero es necesario humanizar estas áreas para que se cambie la imagen de colapso y de frialdad en la relación del profesional con el paciente. Nos cuenta las soluciones que él daría para mejorar esta situación y el papel que tienen los trabajadores de enfermería en este aspecto que es, de acuerdo con sus palabras, «el pilar básico de la asistencia sanitaria». 

Pregunta: ¿Qué importancia tiene la humanización en el ámbito hospitalario?

Respuesta: Aunque resulte paradójico, el lugar al que acudimos para mejorar  nuestra salud, que es lo más íntimo e importante que tenemos y que nos hace sentir vulnerables a los seres humanos, a veces parece impersonal y deshumanizado. El ámbito hospitalario ha sufrido una importante transformación, la evolución tecnológica ha traído mejores técnicas de diagnóstico, mejores tratamientos, mejores instalaciones que han aumentado la esperanza de vida de la población… Sin embargo, en aspectos humanos no se ha avanzado a la misma velocidad, dejándose a un lado temas básicos y que, sin duda, son muy importantes en la atención de pacientes, de sus familiares, y también para los profesionales que prestan su servicio en la asistencia sanitaria. Por ello pienso que mejorar la humanización en todos los ámbitos sanitarios supondría completar esa revolución sanitaria cuyo fin es ofrecer la mejor atención posible a la sociedad.

P.: ¿Y en las urgencias?

R.: De todas las áreas de la asistencia sanitaria creo que Urgencias tiene mucho que mejorar en humanización. Para todos, urgencias es sinónimo de colapso, de largas horas de espera, de falta de información y, a veces, como algunos estudios afirman, de un lugar frío en el que no siempre se recibe el trato que pacientes, familiares y profesionales desearían. Después de más de 11 años trabajando en urgencias creo que empezando con pequeños cambios se podrían conseguir unos efectos importantes.

P.: Desde tu punto de vista, ¿qué medidas se pueden tomar para humanizar las urgencias?

R.: Antes de nada es importante remarcar que los profesionales sanitarios tienen una calidad humana más que de sobra destacada en infinidad de estudios, siendo de los profesionales mejor valorados por la población en general y que la sanidad lleva a cabo importantes campañas  e intervenciones cuyo objetivo es humanizar la atención de pacientes y familiares, como son la creación de medidas que acreditan a centros sin dolor,  centros amigos de los niños, adopción de protocolos que buscan agilizar los tiempos en los que los pacientes están en urgencias y reconocer la importante labor que realizan los profesionales de enfermería con el desarrollo de las prácticas de enfermería avanzada, entre otras.

Pero la humanización en urgencias aún tiene muchos campos que trabajar, con múltiples opciones que desarrollar que sin duda no podrán ser llevadas a cabo de un día para otro, pero ha llegado el momento de empezar y como os decía, con pequeños cambios como convertir en norma un «Buenos días, mi nombre es Juan Carlos y voy a ser su enfermero», una mirada a los ojos…y otros vicios, que fruto de la sobresaturación, la falta de tiempo y el estrés podemos perder en un determinado momento de la atención, y así se podría mejorar la satisfacción y las expectativas de los pacientes y sus familiares.

Para empezar tenemos que conocer cuáles son las expectativas y necesidades reales de los pacientes y familiares que son atendidos en  urgencias. También es imprescindible tener en cuenta a  los profesionales que atienden en el servicio, para poder mejorar en esas debilidades y optimizar las fortalezas que se detecten.

Creo que una de las medidas más importantes es la de crear una cultura humanizadora por parte de la institución y gestores, que en la que la propia unidad de urgencias fomente la humanización y esa humanización lo impregne todo, contagiando a profesionales, pacientes y sus familiares.

Sin duda,y como dicen la mayoría de los estudios, la información es algo que se tiene que mejorar, aumentando la frecuencia con la que se da, así como la calidad de esta información, para que sea más fácilmente entendible. Esta puede darse de forma visual con carteles informativos, trípticos, visualización de videos en los que se dé a conocer el funcionamiento de urgencias, o de forma individualizada a la hora de ofrecer la información al pacientes y sus familias, entendiendo la importancia que tienen para estos estar enfermos o tener a un ser querido enfrentándose a cualquier proceso patológico que lo ha llevado a buscar ayuda en nuestro servicio.

Aumentar la formación de los profesionales en habilidades de comunicación, inteligencia emocional, etc., que les permitan adquirir competencias que mejoren la atención de sus pacientes.

Otra medida sería facilitar el acceso al entorno del paciente, haciéndolos parte del proceso de atención de su familiar, favorecer el acompañamiento cuando sea posible, mejorar los espacios para que estos permanezcan y se sientan apoyados ante la situación desfavorable a la que se enfrentan con un familiar enfermo.

Se puede trabajar en algo tan básico como la reducción del ruido, que contamina de forma importante el área de urgencias.

Y entre otras muchas medidas se pueden crear grupos de trabajo donde se analicen las necesidades en los diferentes sectores, dándoles voz a pacientes, familiares y profesionales con la posibilidad de detectar cuanto antes problemas y darles respuesta más rápidamente.

P.: ¿Qué papel tienen los profesionales enfermeros en la humanización?

R.: Los profesionales de enfermería son una parte fundamental en la humanización. Como responsables de los cuidados estamos en una posición privilegiada, pasamos más tiempo que nadie con los pacientes y sus familiares, tenemos la formación y las ganas para ser imprescindibles en esta revolución de la humanización de la sanidad.

P.: ¿Qué efectos positivos tiene la humanización sobre los pacientes que ingresan en urgencias?

R.: Unas urgencias más humanas harán que pacientes, familiares y profesionales vean mejorar sus expectativas, reduciendo sus miedos y sintiéndose una parte importante en la asistencia. Se produciría un aumento en la satisfacción y se reducirían niveles de estrés, con lo que mejoraría mucho la calidad de la asistencia, evitándose situaciones de conflicto y, por ejemplo, reduciendo el número de reclamaciones, eventos adversos, agresiones…

P.: Las noticias, jornadas y proyectos sobre humanización están proliferando en los   últimos tiempos, ¿a qué crees que se debe esta tendencia “humanizadora”?

R.: A la mayoría de los profesionales nos apasiona la enfermería y tenemos muchas ganas de aportar y mejorar la atención de pacientes y familiares. Durante algunos años, con la crisis, algunos tuvimos la certeza de que lo humano se relegó a un segundo plano, en el que lo importante era ahorrar lo máximo posible, y se llegó a perder calidad en el trabajo que realizábamos. Pero, para los que elegimos estudiar Enfermería con la ilusión de ayudar y hacer algo bonito por la gente que lo necesita, se ha hecho muy duro y al final creo que ha servido como caldo de cultivo para concienciarnos y coger el impulso necesario para que, empezando por mejorar nosotros mismos, se contagie y se entienda que lejos de ser una simple tendencia o moda, la humanización es el pilar básico de la asistencia sanitaria.

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