El Hospital Universitario HM Madrid pone en marcha una consulta de acupuntura

10 VALENTIN MARTIN GONZALEZ  03El Hospital Universitario HM Madrid ha puesto en marcha una consulta de acupuntura, bajo la dirección del doctor Valentín Martín González; el equipo está formado por el Grupo G-6, médicos colegiados y especialistas en acupuntura y moxibustión, con experiencia clínica, docente e investigadora de más de 15 años.

Hablamos con Valentín Martín González, coordinador de la Unidad de Acupuntura del Hospital Universitario HM Madrid, doctor en Medicina y Cirugía y especialista en MTCh por la R.P. de China. Martín González, además, es investigador y autor de siete libros sobre acupuntura. “La Organización Mundial de la Salud recomienda la acupuntura para más de 60 patologías, aunque, en realidad, son más de 200”, explica el doctor Martín, “no se trata de, como defendemos, una medicina alternativa sino complementaria”.

Pregunta. ¿Por qué decidieron abrir la consulta? ¿Cuáles son los principales objetivos que se persiguen?

Respuesta. En la actualidad, las publicaciones científicas existentes sobre la eficacia de la acupuntura son enormes. Muchos pacientes se han beneficiado y se benefician con esta herramienta terapéutica cada día.
El objetivo médico fundamental es el bienestar de los pacientes, por ello, la acupuntura como medicina complementaria que ofrece eficacia, seguridad y escasa iatrogenia (efectos secundarios) era obligado que estuviese en la cartera de servicio de nuestro hospital.

P. ¿Qué tipo de pacientes son los que pueden ser tratados mediante la acupuntura? ¿Qué beneficios obtienen?

R. Teóricamente todos. Específicamente, los pacientes con problemas neurológicos, reumatológicos, alérgicos y con trastornos de la emotividad. El beneficio va desde una mejoría demostrable hasta la curación del proceso.

P. ¿En qué consiste exactamente la acupuntura?

R. La acupuntura se basa en la inserción de agujas de acero en determinadas zonas de la piel que se denominan puntos. En cada proceso hay que determinar el tratamiento y los puntos más adecuados para cada paciente. La acupuntura la consideramos una medicina complementaria a la occidental.

P. ¿Está desaconsejada para algún tipo de paciente? ¿Tiene efectos secundarios?

R. En personas mayores con defensas muy bajas, bajo peso, cansancio y mujeres embarazadas no debe aplicarse la acupuntura. En el embarazo solo está descrita la acupuntura si en la semana 32-34 el niño estuviera de podálica (de pie), para hacerle girar y obtener un parto normal de cefálica, evitando así una cesárea.

P. ¿Quiénes se encargan de aplicar esta terapia? ¿Qué formación tienen al respecto?

R. Son médicos y especialistas o máster en acupuntura con un mínimo de cinco años de experiencia clínica atendiendo enfermos de distintas patologías. El protocolo de actuación incluye un consentimiento informado que todo paciente debe firmar.

P. En la actualidad existe una confrontación con la denominada medicina tradicional. ¿Qué opinión tiene al respecto? ¿De qué manera se aplica en el hospital esta terapia?

R. Cada vez son más los médicos que demandan esta formación. Cuando se conoce el método y la técnica la confrontación no suele existir. Sería necesaria una mayor divulgación de los artículos científicos sobre acupuntura para que todos los profesionales pudieran ofrecer a sus pacientes la ayuda que nos aporta en muchos procesos y que aún en occidente no se ha generalizado. Los resultados son totalmente visibles y positivos en la mayoría de los casos. Como defendemos, no es una medicina alternativa sino complementaria. En HM Madrid se hace una historia clínica, exploración, diagnóstico y un principio de tratamiento por las dos medicinas (oriental y occidental) a cada paciente. Establecido el diagnóstico y el tratamiento se hace un seguimiento de la evolución totalmente personal. La seguridad en todo momento está garantizada.

 

  1. Me encantaría ver esos estudios científicos, y el lugar donde la OMS lo recomienda. Yo, por más que busco, sólo encuentro que dicen que “la regulan porque hay gente que la pide y es tradicional”, no porque funcione. Y los metaanálisis que encuentro concluyen que no hay evidencia de un efecto más allá del placebo. En otras palabras: un timo que habría que sacar de los hospitales.

  2. Un entrevistador de un diario médico tendría que tener la formación suficiente para cuestionar las afirmaciones gratuitas que hace esta persona. Ni existe la recomendación de la OMS, ni existen los estudios, ni es cierto que «cada vez son más los médicos que demandan esta formación»… Supongo que lo suyo estarán costeando en publicidad para pagarse esta publirreportaje.

  3. ¿A qué carajo se refiere el entrevistador cuando habla de medicina tradicional? Tradicional son los trajes de lagarterana, los polvorones de Estepa y la semana santa. La medicina occidental es “científica”… que es muy diferente.

  4. Creo que este tipo de terapias pueden complementar a la medicina occidental, sin menoscabo de su irrefutable eficacia basada en un método científico. Estoy de acuerdo con la idea de que en ningún caso debe ser “alternativa”, sino complementaria.

    • En tanto no prueben su eficacia, cosa que no han hecho todavía (y la acupuntura ha tenido 4000 años para hacerlo), no deben ser utilizados ni como complementarios ni como alternativos.

      • Si la propia OMS la está recomendando, basándose en las publicaciones científicas que se manejan a nivel internacional, teniendo en cuenta la opinión de sus expertos y su efectividad en enfermedades concretas, ¿por qué no voy a creerlo yo?
        Lo que sí haré, en cualquier caso, es buscar un profesional (para acupuntura o para que me saque una muela). En medicina no vale todo, hay que exigir controles sobre su ejercicio (como pide, por cierto, la OMS).

        • La OMS no lo está recomendando. ¿Te has parado a leer el comunicado o simplemente repites lo que han dicho otros que dice? La OMS reconoce la existencia de esas técnicas y añade que son popularmente aceptadas, sobre todo en lugares donde no existe acceso a la medicina moderna, en cuyo caso “algo mejor que nada”. Es lo que viene a decir, además de subrayar que NO hay evidencia científica de ellas. Lo cual es lógico, porque si hubiera evidencia científica no hablaríamos de “medicina alternativa”. Sería medicina, y punto.

          El tema es que, aprovechándose de esas formas de manipular el lenguaje, gente como tú acaba creyendo que funcionan, que tienen evidencia y que las recomiendan, cuando no es así. Y detrás de ellas se esconden chamanismos peligrosos, propuestas sin ningún tipo de eficacia que solo sirven para retrasar o rechazar la aplicación de tratamientos reales en enfermedades, por parte de gente que asimila erróneamente que por ser algo “natural” es sinónimo de ser beneficioso. Lo natural es morirse.

          • Me da rabia, no me deja unir las direcciones pero en la página de la OMS dice textualmente: Existen pruebas empíricas y científicas que avalan los beneficios de la acupuntura.
            Y textualmente también en las estrategias: “… aprovechen la contribución potencial de la MTC a la salud, el bienestar y la atención de salud centrada en las personas; y
            promuevan la utilización segura y eficaz de la MTC a través de la reglamentación y la investigación, así como mediante la incorporación de productos, profesionales y prácticas en los sistemas de salud, según proceda”.
            Creo que es algo más que conocer su existencia…
            Tiene publicaciones tanto en notas de prensa como en temas de salud.
            Yo estoy de acuerdo con el comentario anterior en el que se admite como “alternativa”. Si se utiliza como lo han hecho los chinos desde hace miles de años o como en los hospitales chinos, con rigor, no veo el problema. Pero claro, para mí no es curanderismo o milagrosa, es otra técnica que ayuda a la salud
            Yo creo que sí sirve para lo que está demostrado, no para todo, quizá por eso es complementaria, no sé…

  5. De la acupuntura existen múltiples ensayos donde se ve que hay cierta base, efectivamente, pero cada vez que se replican se está viendo que sirve para menos cosas y está sujeta a muchísimos riesgos colaterales. Como resumen, sirve para dolores localizados gracias a la ruptura de la célula, que libera adenosina y tiene un efecto analgésico (el mismo efecto que ocurre cuando te pillas el dedo con la puerta, que no te lo notas si no lo tocas). Por contra, hay riesgos de infecciones por mala esterilización de agujas o de la zona, de neumotórax, incluso de perforación pleural (que se ha llevado a gente a la tumba), o hasta de llevarte agujas puestas. Y todo eso por no tomarse una aspirina, que causaría el mismo efecto.

    Pero esa evidencia, por ejemplo, no tiene que ver ni con canales energéticos ni con todo el misticismo que conlleva la acupuntura. Por eso tiene un componente pseudocientífico importante, que hace que se pueda descartar en conjunto, usando otras técnicas (como la punción seca) mucho más seguras.

    Cada vez se están encontrando también que los estudios existentes tienen mala calidad (principalmente vienen de lugares chinos interesados en la promoción del asunto) y hay mucho menos evidencia de la que está publicada.

    Eso por un lado. Por otro, la MTC es mucho más que acupuntura, y alguna otra herramienta que contiene también puede tener cierta base, como los tratamientos herbales, pero estamos en las mismas: son tratamientos primitivos, superados con mucho en cuanto a eficacia y seguridad por la medicina moderna.

    En su conjunto, la MTC fue un movimiento político de la República Popular China a principios del siglo pasado en respuesta al occidentalismo, empaquetando bajo esa marca un montón de técnicas tradicionales que estaban a punto de desaparecer (si ves la gráfica de esperanza de vida de China, comprobarás que hasta la llegada de la medicina occidental, tenían la misma que nosotros durante el medievo). La jugada les salió bien por el exotismo con el que lo vemos aquí, pero no deja de ser un sinsentido promover una serie de técnicas tan desfasadas como lo eran las propias nuestras de principios de siglo pasado.

    En definitiva, piensa que en China estaba prohibido so pena de muerte la manipulación de cadáveres. Imagina cómo de distorsionados pueden estar su conocimiento de la anatomía médica…

    En fin… Complementaria, alternativa, integrativa, holística, natural, verde… se le puede poner el apellido que quieras; la medicina que ha probado que funciona se llama simplemente “medicina”.

  6. Veo que no tenemos las mismas fuentes de información.

    Sobre acupuntura hay estudios en muchos organismos, por ejemplo en la Universidad de Zaragoza se comprobó lo qué ocurría con el tecnecio en los canales o en el NIH (National Institute of Health, puedes vverlo en la web) sobre el dolor oncológico, nausias, vómitos por quimioterapia y efectos sobre leucocitos (estudios en animales y en humanos), los países de nuestro entorno la contemplan total o parcialmente en los sistemas nacionales de salud (Canadá, Alemania, Inglaterra, Francia, Suecia,…). A mí me parece que esto es suficiente para plantearnos si será algo más que un efecto placebo. No sé si a las farmacéuticas les resultará cómodo, pero parece que a algunos investigadores y servicios de salud no les importa dedicar su tiempo a estudiar sus efectos.

    Los efectos secundarios de los que habla dudo que puedan tenerlos enfermos tratados por médicos como pienso que éstos evitan cualquier efecto secundario de otras medicinas con sus pacientes. Y en cuanto a la reacción en el cuerpo, además de adenosina, como conocerá, está demostrado que se libera también endomorfinas y que se activa una parte del cerebro al poner la aguja (Prof. Fazio).

    La fitoterapia, acupuntura, tuina, ventosas y moxibustión son usadas desde hace más de 5000 años (por los descubrimientos hechos en las tumbas de esa época).

    Yo lo que creo es que se necesita más control y más regulación sobre estos temas pero la eficacia para resolver problemas como migrañas, alergías, ATM, etc. está , para mí, demostrada ampliamente y es una pena que no puedan beneficiarse mucha gente por desconocimiento.

    • Efectivamente, no la tendremos. Yo me remito, no a estudios individuales, sino a fuentes más sólidas (metaestudios, revisiones sistemáticas) publicadas en revistas de alto impacto, donde se seleccionan el conjunto de los estudios mejor hechos y se analizan en conjunto.

      Y en ellas, lo que aparece es lo que he comentado: hay más que placebo, efectivamente, pero a nivel de anestesia local como comentaba. El placebo es precisamente el efecto de liberación de endomorfinas que cuentas, y que podría provocar cualquier otro placebo. En los estudios de doble ciego (con agujas retráctiles o poniendo las agujas al azar) queda además claro que no importa la zona donde se claven (así que se pueden descartar los “meridianos” y demás parafernalia mística).

      Efectivamente, el que lo haga alguien con formación sanitaria reglada puede reducir las posibles negligencias que comento, pero algunas son implícitas al método (por ejemplo, se han reportado dolorosísimas neuritis al pinchar sobre nervios que posteriormente se inflaman) y, en cualquier caso, varios de los reportes de los anteriormente mencionados han sido en consultas de profesionales sanitarios. Ten en cuenta que, cuando trabajas con cientos de agujas con miles de aplicaciones semanales a la semana, es mera cuestión estadística que una de ellas pueda quedar sin esterilizar bien o se clave más de lo debido por cualquier cuestión o la extravíes a la hora de la retirada.

      Y todo, insisto, por algo que te saldría por unos 60€ la sesión y cuyo efecto es homólogo a una aspirina en el mejor de los casos.

      El hecho de que otros países la usen (falacia ad populum) o que se use desde hace muchísimos años (falacia ad antiquitatem) solo significa que algunos países la usan y que se usan desde hace muchísimos años, no que sirvan para nada (al menos, comparativamente con la medicina moderna). Lamentablemente, la evidencia no avala las propuestas que sostienes. Te recomiendo que, antes de confiar en un estudio, primero compruebes el índice de impacto JCR de la revista, y busques ante todo que el estudio no tenga conflictos de intereses y sea una revisión sistemática o un metaanálisis. Igual que una golondrina no hace verano, un estudio no hace ciencia.

      Un saludo.

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